GUÍA PARA UNAS MANOS PERFECTAS

1. Limpiar las uñas y retirar el esmalte


El primer paso para llevar una manicura como nueva es eliminar cualquier resto de esmalte que podamos llevar. Además, es interesante limpiar las manos con agua, jabón y algún cepillo suave que nos ayude a llegar a cualquier rincón de nuestras uñas.

Si necesitamos retirar esmalte podemos utilizar acetona, tratando de no aplicar producto sobre las cutículas o los dedos, con tal de no dañarla o resecarla.

CONSEJO: Si estamos retirando laca de uñas normal bastará con dejar un disco o trozo de algodón empapado con acetona sobre la uña durante unos 20 segundos, y retirarlo transcurrido este tiempo ejerciendo un poco de presión para eliminar cualquier resto de laca.

Si por el caso contrario llevamos esmaltado semipermanente o uñas postizas lo más aconsejable es acudir a un/a especialista a que nos retire el producto.

Hidratación


Este es un paso de transición para preparar la piel y realizar el trabajo de manera más efectiva, segura y con unos resultados más bonitos.

En este punto deberemos aplicar alguna crema hidratante o aceite en la zona de las cutículas (o en toda la mano) para nutrir la piel y prepararla para los pasos siguientes que, en algunos casos, pueden resultar algo “agresivos”.

Deberemos dejar que la piel se hidrate y absorba bien el producto, podemos dejar nuestra crema penetrar unos 10 minutos y continuar con nuestra rutina.

3. Retirar o eliminar las cutículas

Con la piel de las cutículas podemos hacer dos cosas: o bien las retiramos hacia atrás con ayuda de alguna herramienta como puede ser un palito de naranjo o bien las eliminamos ayudándonos de un quita-cutículas, tijeras o  una pinza de cutícula.

Si tenemos unas cutículas sanas y estéticamente no nos desagradan podemos simplemente empujarlas suavemente hacia atrás para dejar la zona de la uña libre y poder trabajar mejor.

Por otro lado, si no nos gusta la apariencia de nuestras cutículas y queremos retirarlas (en este caso es muy importante el paso anterior, la hidratación) deberemos elegir la herramienta con la que más cómodas/os nos sintamos trabajando.

Antes de cortarlas  deberemos retirarlas hacia detrás para despegarla o soltarla de la uña y poder trabajar mejor. Una vez hecho esto, cortaremos el exceso de piel de esta zona, teniendo mucho cuidado para no retirar piel de los dedos y tratando de no hacernos daño.

CONSEJO: Si somos principiantes en el mundo de la manicura, no queremos hacernos daño o no tenemos mucha maña aconsejamos utilizar un cortador de cutículas, para nosotros es la herramienta más fácil y rápida de utilizar, y con una buena técnica y realizando el trabajo con cuidado obtendremos unos resultados excelentes.

4. Cortar, limar y preparar

Ha llegado la hora de darle forma a nuestras uñas. Existen muchos modelos de uñas, más largas o más cortas, más cuadradas o más redondeadas e incluso en punta.

Cuando ya tengamos clara la forma y la longitud que queremos darle a nuestras uñas podremos ponernos manos a la obra.

Con mucho cuidado cortaremos la uña con unas tijeras o con un cortauñas, dejándolas aproximadamente 1 milímetro más largas de lo que en realidad las queremos.

Una vez tengamos la longitud deseada pasamos a darle forma a nuestra manicura, existen diferentes formas de uñas, pero podemos hablar principalmente de seis: ovalada, almendrada, bailarina, stiletto, cuadrada o semicuadrada. Una vez decidida la forma que preferimos, podemos proceder a crear la forma con una lima adecuada.

Existen muchos tipos de limas, dependiendo de su dureza, su material y la función a la que están destinadas, podemos diferenciar entre:

Limas de metal, vidrio, cartón o cartón reforzado. Desde Vicorva recomendamos las de cartón grueso o las de esponja, son más resistentes que las de cartón normal y no nos arriesgamos a romper las capas de la uña, como puede suceder con las de metal.

Existen limas de muchas formas: tipo banana, tipo diamante, tipo cuadrado, etc.

-          Existen unas limas pulidoras, también conocidas como bloques o tacos. Estas nos ayudan a alisar, pulir o dar brillo a nuestra uña y de esta forma aportarle uniformidad a su apariencia; además, es la herramienta clave a la hora de preparar la superficie de la uña si queremos darle una capa de color, de esta forma el esmalte se adherirá mejor a nuestra uña, con un acabado más bonito y una duración más larga.

- Limas de diferentes grosores, dependiendo de lo que queramos conseguir. El granulado de las limas va desde números más bajos (por ejemplo 80) con un grano más grueso, hasta números más elevados (por ejemplo 400 o más) con un grano más fino. Según lo que queramos de esta herramienta utilizaremos un tipo de grano u otro

-          Limas de entre 80 y 120 aproximadamente se utilizan para dar forma, pulir o retirar uñas de gel o acrílicas, ya que al tener un granulado tan grueso son muy agresivas para las uñas naturales.

-          Limas con un grosor de 150, siguen teniendo un grano considerable, pero nos puede servir si queremos reducir considerablemente la longitud de la uña sin tener que cortarlas.

-          Limas con grano de 180, son las más comunes, las que se suelen utilizar en el día a día. El grosor de lima ideal para dar forma, llevar en el bolso y utilizar en caso de emergencia.

-          Limas de 240, no nos va a ayudar a rebajar el largo de la uña pero nos puede servir si lo que queremos es pulir y preparar la uña para el esmaltado.

-          Limas de 400 y más, pensadas y usadas principalmente para dar brillo, no nos van a servir si lo que queremos es acortar o dar forma.

Este es el momento de aplicar los esmaltes, ya queramos darle color a nuestra manicura, hacer algún diseño o darle brillo, si quieres aprender paso a paso cómo hacerte la manicura con laca de uñas o con esmalte semipermanente puedes ver cómo aquí.

5. Aceite hidratante de cutícula

Después de habernos pintado las uñas si queremos podemos aplicar algún aceite hidratante en la zona de las cutículas y alrededores, de esta manera conseguiremos rehidratar la zona. Es importante después de haber utilizado acetona, alcohol, haber cortado o retirado la piel sobrante de la cutícula y tras haber limado la uña.

Una muy buena opción es aplicar aceite de argán y realizar un ligero masaje en la zona, si no tenemos este aceite en casa podemos utilizar aceite de rosa mosqueta.

6. Crema de manos

Para acabar con una manicura perfecta podemos aplicarnos una crema hidratante de manos, puede ser de argán; si vemos o sentimos que tenemos la piel muy seca o dañada podemos darle un empujón aplicando una crema hidratante de urea. Te traemos dos muy buenas opciones para mantener tus manos hidratadas y bonitas.

Crema de manos de argán Crema hidratante Urea 20%

Una de las acciones más importantes que lleva a cabo la urea cuando se aplica sobre la piel es su rehidratación.

Desde el equipo Vicorva recomendamos utilizar la crema de manos de argán de forma continua para mantener el buen estado y aspecto de la piel, y para darle un boost de hidratación a nuestras manos aplicar cada noche o cada dos noches la crema hidratante de urea, de esta forma dejaremos que haga efecto y se absorba durante toda la noche y nos despertaremos con unas manos renovadas.

Esperamos que, siguiendo estos pasos puedas tener unas manos y una manicura cuidada y mantenerla los 365 días del año.

                                              

>>DESCARGA AQUÍ NUESTRA GUÍA DEFINITIVA PARA UNA MANICURA 10<<